Serie : Comprender lo que ocurrió en Grecia en 2015 cuando la esperanza llegó desde Atenas

Grecia: Cómo Tsipras, con la ayuda de Varoufakis, dio la espalda al programa de Syriza

14 de marzo por Eric Toussaint


Photo : Alexis Tsipras, European Parliament, CC, Flickr, https://www.flickr.com/photos/european_parliament/43895545024

Según Yanis Varoufakis, su colaboración con Alexis Tsipras y su alter ego, Nikos Pappas, se remonta a 2011, ampliándose progresivamente, a partir de 2013, para incluir a Yannis Dragasakis. Hay una constante en las relaciones entre Varoufakis y Tsipras: el primero abogaba, permanentemente, por modificar la línea seguida por Syriza. Varoufakis afirma que Tsipras-Pappas-Dragasakis querían, claramente, adoptar una orientación política diferente, mucho más moderada, de la que había decidido su partido.



El relato de Varoufakis tiene su aspecto picante. Mediante su testimonio, vemos cómo, en dos etapas muy importantes, se tomaron decisiones a espaldas de Syriza y en detrimento de los principios democráticos más elementales.

Varoufakis se atribuye el papel central y, efectivamente, parece que influyó sobre la línea adoptada por el trío Tsipras-Pappas-Dragasakis. También es cierto que Tsipras y Pappas buscaron entablar, por fuera de Syriza, relaciones más o menos estrechas con personas e instituciones para poner en práctica una política que se alejaría progresivamente de la línea propia de Syriza. Varoufakis no fue la única persona que contactaron, pero en un momento dado, Tsipras y Pappas consideraron que era el hombre adecuado para negociar con las instituciones europeas y el FMI FMI
Fondo monetario internacional
El FMI nace, el mismo día que la Banca mundial, con la firma de los acuerdos de Bretton Woods. En su origen el rol del FMI era defender el nuevo sistema de cambios fijos instaurado.

A la finalisación de estos acuerdos (1971), el FMI es mantenido y se transforma paulatinamente en el gendarme y el bombero del capitalismo mundialisado : gendarme cuando impone los programas de ajuste estructural ; bombero cuando interviene financiaramente para sostener los países tocados por una crisis financiera.

Su modo de decisión es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotisación de los países miembros. Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoria de bloqueo dado a que posees el 16,75 % de voces). Cinco países dominan : Los EE.UU. (16,75 %), el Japon ( 6,23 %), la Alemania (5,81%), Francia (4,29 %), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros estan divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) esta dirigido por Belgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) precidido por el Gabon (países africanos).

Su capital está compuesto del aporte en divisas fuertes (y en monedas locales) de los países miembros. En función de este aporte, cada miembro se ve favorecido con Derechos Especiales de Giro (DEG) que son de hecho activos monetarios intercambiables libre e inmediatamente contra divisas de un tercer país. El uso de estos DEG corresponde a una política llamada de estabilización a corto plazo de la economía, destinada a reducir el déficit presupuestario de los países y a limitar el crecimiento de la masa monetaria. Esta estabilización constituye frecuentemente la primera fase de intervención del FMI en los países endeudados. Pero el FMI considera que en adelante es tarea suya (tras el primer choque petrolero de 1974-1975) actuar sobre la base productiva de las economías del Tercer Mundo reestructurando sus sectores internos; se trata de una política de ajuste a más largo plazo de la economía. Lo mismo sucede con los países llamados en transición hacia una economía de mercado. (Norel y Saint-Alary, 1992, p. 83).

Sitio web :
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 Los primeros contactos de Varoufakis con Tsipras y Pappas

Varoufakis describe su primer encuentro con Alexis Tsipras y Nikos Pappas a comienzos de 2011. Pappas lo había citado en un pequeño hotel restaurante próximo al local de Syriza.

«Cuando llegué al hotel, Alexis y Pappas ya estaban sentados en la mesa, pidiendo su comida. La voz de Alexis era cálida, su sonrisa natural, su apretón de manos, el de un potencial amigo. Pappas tenía unos ojos más nerviosos, una voz más aguda. (...) Desde afuera, parecía claro que Pappas contaba con la total confianza del joven príncipe; lo guiaba, lo frenaba o lo animaba.» [1]

Varoufakis explica que Tsipras dudaba sobre la orientación política a tomar ante una salida eventual del euro:

«En 2011, Syriza se encontraba dividida ante la posibilidad de que el partido convirtiera el grexit (la salida de la eurozona, pero no necesariamente de la Unión Europea) en su postura oficial. Mientras hablábamos, la actitud de Alexis sobre el tema me sorprendió por displicente e inmadura. Estaba más centrado en mantener el control de los sectores enfrentados de su partido que en aclarar sus propias ideas sobre cuál era la política adecuada. Por las significativas miradas que me lanzaba Pappas, me pareció que él compartía mi percepción y que confiaba en que yo pudiera apartar a su líder del coqueteo fortuito con la idea del grexit.
«Durante la hora siguiente, intenté por todos los medios convencer a Alexis de que convertir el grexit en su objetivo político era un error de la misma magnitud que no hacer nada para prepararse ante dicha posibilidad. También me permití criticar a Syriza por hacer promesas inocentes e infantiles, como que romperían de forma unilateral el programa de rescate de la UE y el FMI, [2] en caso de ganar las elecciones». [3]

Tsipras presentó a Varoufakis la idea de amenazar a los dirigentes europeos con una salida de Grecia de la zona euro en el caso de que rechazaran el cuestionamiento de la política de los memorandos. Varoufakis le respondió que habría que evitar salir de la zona euro ya que era posible, mediante la negociación, obtener una solución favorable para Grecia como sería, especialmente, una nueva reestructuración de su deuda Deuda Deuda multilateral La que es debida al Banco Mundial, al FMI, a los bancos de desarrollo regionales como el Banco Africano de Desarrollo y a otras organizaciones multilaterales como el Fondo Europeo de Desarrollo.
Deuda privada Préstamos contraídos por prestatarios privados sea cual sea el prestador.
Deuda pública Conjunto de préstamos contraídos por prestatarios públicos. Reescalonamiento. Modificación de los términos de una deuda, por ejemplo modificando los vencimientos o en relación al pago de lo principal y/o de los intereses.
. Tsipras replicó que algunos economistas renombrados, como Paul Krugman, afirmaban que Grecia iría mucho mejor fuera del euro.Varoufakis prosigue su relato:

«Yo coincidía con esa idea de que estaríamos mejor fuera de la eurozona si nunca hubiéramos entrado en ella, pero me apresuré a añadir que una cosa es no haber entrado nunca en el euro y muy distinta salir de él. (...) En un intento de sortear la pereza que limitaba su capacidad de razonamiento, quise subrayar lo que ocurriría de inmediato en el momento en que se anunciara el grexit.A diferencia de lo que pasó en Argentina, un país que abandonó la paridad de su divisa con el dólar, Grecia no tenía una moneda propia en circulación.» [4] Para convencerle, Varoufakis hizo observar a Tsipras que: «Crear una moneda de la nada supone meses de trabajo.» [5]

En realidad, ese argumento que ha sido utilizado muchas veces por Varoufakis, y otros oponentes a la salida del euro, no es sólido. Efectivamente, era posible adoptar una nueva moneda utilizando los billetes de euro después de estampillarlos. Los distribuidores automáticos de los bancos habrían entregado esos billetes de euro sellados. Es precisamente lo que James Galbraith explicó en una carta a su amigo Varoufakis en julio de 2015. [6] Varoufakis continúa:

«Pappas asentía entusiasmado, pero Alexis parecía estar en otra parte. Cuando le pedí que me explicara sus silencios, su respuesta confirmó que estaba más preocupado por las tensiones internas de Syriza que por abordar correctamente el problema que tenía entre manos. No me sorprendió.» [7]

Cuando Varoufakis volvió a su casa, su esposa Danae le preguntó cómo le había ido la cita, y él respondió:
«Es una persona muy agradable, pero no creo que tenga lo que hay que tener.» [8]

 Varoufakis, la auditoría de la deuda y la suspensión de pagos

En su relato de los acontecimientos del año 2011, Varoufakis no menciona en ningún momento la importante iniciativa de la auditoría ciudadana de la deuda en la que se negó a participar.
La posición del CADTM comenzó a ser conocida en Grecia a partir de 2010. Varias entrevistas fueron publicadas en la prensa griega. Por ejemplo, la revista griega Epikaira publicó una larga entrevista que me hizo Leonidas Vatikiotis, periodista y militante político de extrema izquierda, muy activo Activo En general, el término “activo” hace referencia a un bien que posee un valor realizable o que puede generar ingresos. Por el contrario, hablamos de “pasivo”, es decir la parte del balance compuesta por los recursos de los que dispone una empresa (capital propio aportado por los socios, provisiones por riesgos y gastos, así como las deudas). . En ella expliqué las causas de la explosión de la deuda pública griega y por qué la experiencia de Ecuador podría ser una fuente de inspiración para Grecia sobre el tema de una auditoría y una suspensión de pagos de la deuda. Como conclusión a la pregunta ¿Qué debe hacer Grecia?, respondí: «Mi consejo es categórico: ¡abrid los libros de contabilidad! Examinad con transparencia y en presencia de la sociedad civil todos los contratos del Estado —desde los mayores, como por ejemplo los de los recientes Juegos Olímpicos hasta los más pequeños— y descubrid qué parte de la deuda es fruto de la corrupción, y en consecuencia ilegal y odiosa, según la jerga internacional, y denunciadla». [9]

Por su lado, el economista Costas Lapavitsas, en varios artículos profusamente difundidos en Grecia por la prensa escrita y por las redes sociales, defendía también activamente la necesidad de crear una comisión de auditoría.

En uno de ellos, afirmaba:

«La Comisión internacional de auditoría podría tener el papel de catalizador contribuyendo a la transparencia de la investigación. Esa comisión internacional, compuesta por expertos de la auditoría de las finanzas públicas, de economistas, de sindicalistas, de representantes de los movimientos sociales, deberá ser totalmente independiente de los partidos políticos. Deberá respaldarse en las numerosas organizaciones que permitirán movilizar a amplios sectores sociales. Es así como comenzará a ser una realidad la participación popular necesaria frente a la cuestión de la deuda». (Artículo publicado el 5 de diciembre de 2010 en el diario Eleftherotypia).

El 9 de enero de 2011, el tercer diario de mayor tirada (en ese momento), Ethnos tis Kyriakis, me hizo una entrevista que tituló: «No es normal reembolsar las deudas que son ilegítimas. Los pueblos de Europa tienen también el derecho de controlar a sus acreedores». [10] El diario explicaba que «El trabajo del Comité en Ecuador fue recientemente mencionado en el Parlamento griego por la diputada Sofía Sakorafa». Efectivamente, en diciembre de 2010, la diputada Sofía Sakorafa, quien había roto con el PASOK cuando éste aceptó el memorando de 2010, había intervenido en el Parlamento griego para proponer la creación de una Comisión de auditoría de la deuda griega, inspirada en la experiencia ecuatoriana. El Parlamento no lo tuvo en cuenta.

Costas Lapavitsas, quien residía en Londres donde era profesor y cuyas opiniones encontraban un eco importante en Grecia, contactó conmigo y me propuso colaborar en el lanzamiento de una iniciativa internacional para la creación de una comisión de auditoría, que acepté de inmediato. Simultáneamente Yorgos Mitralias del CADTM Grecia se ponía en contacto con Leonidas Vatikiotis, quien estaba en plena actividad para hacer avanzar en Grecia la creación de dicha comisión.

Costas Lapavitsas me consultó sobre el contenido del llamamiento internacional de sostén a la constitución del comité, y yo hice algunas enmiendas. Después de eso, comenzamos a buscar apoyos entre las personalidades susceptibles de ayudarnos a aumentar el eco y la credibilidad de esa iniciativa. Me encargué de recoger un máximo de firmas de personalidades internacionales a favor de la instauración del comité de auditoría. Conocía desde hacía años a varias como Noam Chomsky (Estados Unidos), con el que estuve en contacto sobre el tema de la deuda desde 1998, Jean Ziegler (Suiza), en ese momento relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Tariq Ali (Reino Unido), así como a numerosos economistas.

En mi búsqueda de firmas, sufrí solo un rechazo, el del economista estadounidense James Galbraith, con el que debatía desde hacía varios años en las conferencias sobre la globalización Globalización (ver también Mundialización)

Origen y sentido de este término anglosajón: en inglés, la palabra «global» se refiere tanto a fenómenos que interesan a la (o las) sociedad(es) humana(s) a nivel del globo como tal (es el caso de la expresión «global warming» que designa el efecto invernadero), como a procesos que poseen la característica de ser «globales» únicamente en la perspectiva estratégica de un «agente económico» o de un «actor social» preciso. En lo que estamos viendo, el término «globalización» nació en las bussiness schools norteamericanas y reviste el segundo sentido. Se refiere a los parámetros pertinentes de la acción estratégica del gran grupo industrial. Lo mismo sucede en la esfera financiera. A la capacidad estratégica del gran grupo de adoptar una aproximación y una conducta «globales». En un debate público, el patrón de uno de los mayores grupos europeos explicó, en sustancia, que la «globalización» representa «la libertad para su grupo de implantarse donde quiera, cuando quiera, para producir lo que quiera, aprovisionándose y vendiendo donde quiera, y en donde tenga que soportar las menores obligaciones posibles en materia de derechos laborales y convenciones sociales» (extraido de Chesnais, 1997[a]).
financiera, en las que nos habíamos encontrado. Más tarde, recibí una parte de la explicación de ese rechazo cuando Yanis Varoufakis declaró públicamente por qué se negaba a suscribir el llamamiento a la creación de una comisión de auditoría. [11] Cuenta que Galbraith lo había contactado para preguntarle si se debía firmar ese llamamiento y que él le recomendó que no lo firmara. En esa larga carta, Varoufakis justificaba su rechazo a sostener la creación del Comité ciudadano de auditoría (ELE). Declaraba que si Grecia suspendía el pago de la deuda, tendría que salir de la zona euro, y, de golpe, se encontraría de nuevo en la edad de piedra. Varoufakis explicaba que, por otra parte, las personas que tomaron esa iniciativa eran muy simpáticas y bien intencionadas y que, en principio, él era favorable a una auditoría pero que no era oportuno en las circunstancias en la que se encontraba Grecia. En ese largo texto, Varoufakis también opinaba críticamente sobre el documental Debtocracy. [12]

En marzo de 2011, fue creado el Comité griego de auditoría de la deuda (ELE), resultado de grandes esfuerzos de convergencia entre personas que se conocían poco o nada solo algunas semanas o meses antes. El proceso de creación fue alentado por la gravedad de la crisis en Grecia.

El documental Debtocracy, difundido a partir de abril 2011 y en el que Hugo Arias (economista ecuatoriano que fue uno de los principales impulsores de la Comisión de auditoría creada en 2007 por el presidente Correa) y yo mismo tenemos una larga intervención, permitió que la propuesta de auditoría ciudadana de la deuda y la necesidad de la anulación de su parte ilegítima y odiosa tuvieran una gran repercusión. En las seis primeras semanas de su difusión por Internet, Debtocracy fue descargado por más de un millón y medio de personas en Grecia.

Entre las personalidades griegas que firmaron el llamamiento en 2011, estaba Euclide Tsakalotos (nombrado ministro de Finanzas del Gobierno de Alexis Tsipras en reemplazo de Yanis Varoufakis, a partir de julio de 2015, y luego se mantuvo en ese Ministerio hasta las elecciones de julio de 2019), Panagiotis Lafazanis (uno de los principales dirigentes de la Plataforma de izquierda dentro de Syriza, ministro de Energía en el Gobierno de Tsipras entre enero de 2015 y el 16 de julio de 2015, líder de Unidad Popular hasta julio de 2019, partido creado a fines de agosto de 2015 por el sector que abandonó Syriza al oponerse al tercer memorando), Nadia Valavani (también miembro de la Plataforma de izquierda, viceministra de Finanzas del 27 de enero al 15 de julio de 2015, y también miembro de Unidad Popular), Sofía Sakorafa (elegida eurodiputada por Syriza en mayo de 2014, y con escaño como independiente entre septiembre de 2015 y las elecciones europeas de mayo de 2019, al estar en desacuerdo con la capitulación del gobierno de Tsipras. Sofía Sakofara fue elegida en julio de 2019 diputada en el Parlamento griego por la lista MERA25, creada por Varoufakis), Georges Katrougalos (viceministro de la Reforma administrativa desde enero de 2015 hasta julio de 2015, nombrado seguidamente ministro de Trabajo a partir de agosto de 2015, continuando con las mismas funciones en el marco del segundo gobierno de Alexis Tsipras. A partir de noviembre de 2016, ocupó la función de viceministro de Relaciones Exteriores), Notis Maria (elegido eurodiputado en mayo de 2014, en la lista del partido soberanista de derecha ANEL, y con escaño como independiente desde enero de 2015).

Varoufakis no menciona tampoco la conferencia internacional celebrada en Atenas en marzo de 2011, organizada por Synaspismos (el principal componente de Syriza, presidido por Alexis Tsipras) y por el Partido de la Izquierda Europea. Sin embargo, el propio Varoufakis había participado en esa conferencia. Durante la misma, tomaron la palabra Alexis Tsipras, Oskar Lafontaine (exministro socialdemócrata de Finanzas de Alemania y uno de los fundadores de Die Linke), Pierre Laurent (dirigente del PCF y del partido de la Izquierda Europea), Mariana Mortagua del Bloc de Izquierda de Portugal, Euclide Tsakalotos, Yannis Dragasakis, yo mismo y otros invitados. Durante esa conferencia, hablé sobre las causas de la crisis, la importancia vital de reducir drásticamente la deuda, mediante medidas de anulación ligadas a la realización de una auditoría de la deuda con participación ciudadana. [13]

Hubo entre 600 y 700 participantes, y varias de las comunicaciones, entre las cuales la de Tsipras, Varoufakis y la mía, fueron reunidas en un libro publicado en inglés por el Instituto Nikos Poulanzas con el título The Political Economy of Public Debt and Austerity in the EU. [14] Menciono esta conferencia para indicar que en esa época ya era evidente introducir en el programa una intervención sobre la necesidad de una auditoría de la deuda, tema que fue totalmente evitado por Varoufakis, tanto en la línea política que defendió como en el relato de lo que había pasado en 2011.

La conferencia internacional de apoyo a la auditoría ciudadana de la deuda griega que se celebró en Atenas en mayo de 2011 tuvo indudablemente un gran éxito, con una afluencia de público de cerca de 3.000 personas durante los tres días que duró el evento. El CADTM formaba parte del grupo de organizaciones que había convocado esa reunión. Durante esa conferencia, coordiné el primer panel de discusión en el que participaron especialmente Nadia Valavani, [15] quien luego fue viceministra de Finanzas del primer gobierno de Tsipras, y Leonidas Vatikiotis. El CADTM había contribuido, junto a los organizadores griegos y a otros movimientos no griegos, a convencer a un número significativo de organizaciones europeas para que apoyaran la conferencia y aprobaran colectivamente una declaración que conserva total vigencia. (Véase el siguiente recuadro).

RECUADRO: Declaración de la Conferencia de Atenas sobre la deuda y la austeridad aprobada en mayo de 2011 (extractos)

Nosotros llamamos a apoyar:

•La auditoría democrática de las deudas como un paso concreto en dirección a la justicia en materia de endeudamiento. Las auditorías de la deuda con participación de la sociedad civil y del movimiento sindical, tal como la Auditoría ciudadana de la deuda en Brasil, permiten establecer qué parte de la deuda pública es ilegal, ilegítima, odiosa o simplemente insostenible. Ofrecen a las trabajadoras y los trabajadores los conocimientos y la autoridad necesarios para rechazar el pago de la deuda ilegítima. También alientan la responsabilidad, la rendición de cuentas y la transparencia en la administración del sector público. Expresamos nuestra solidaridad con las auditorías en Grecia e Irlanda, y estamos preparados para aportar nuestra ayuda en términos prácticos.
•Respuestas soberanas y democráticas a la crisis de la deuda. Los gobiernos deben responder en primer lugar a sus pueblos, y no a las instituciones de la UE o al FMI. Los pueblos de países como Grecia deben decidir qué políticas pueden mejorar sus perspectivas de recuperación y satisfacer sus necesidades sociales. Los Estados soberanos tienen el poder de imponer una moratoria sobre el reembolso de la deuda si la deuda destruye los medios de subsistencia de trabajadoras y trabajadores. La experiencia de Ecuador en 2008/2009 y de Islandia en 2010/2011 demuestra que es posible dar respuestas radicales y soberanas al problema de la deuda repudiando su parte ilegítima. La cesación de pagos justificada por el estado de necesidad incluso está reconocida legalmente por resoluciones de la ONU.
• Una reestructuración económica y una redistribución, además de ningún endeudamiento. La dominación de las políticas neoliberales y el poder de las finanzas internacionales condujeron a un débil crecimiento, a crecientes desigualdades y a mayores crisis mientras al mismo tiempo socavaron los procesos democráticos. Es indispensable cambiar los fundamentos de las economías por programas de transición que comprendan el control de capitales, una regulación estricta de los bancos e incluso su transferencia al sector público, políticas industriales que surjan de inversiones públicas, el control público de los sectores estratégicos de la economía y el respeto al medio ambiente. El primer objetivo debe ser proteger y aumentar el empleo. También es crucial que los países adopten políticas redistributivas radicales. La base impositiva debe ser ampliada y ser más progresiva, gravando con impuestos al capital y a los ricos, permitiendo de ese modo la movilización de recursos internos como alternativas al endeudamiento. La redistribución debe también incluir la restauración de los servicios públicos de salud, educación, transporte y pensiones, así como revertir la presión a la baja sobre los salarios.
Se trata de los primeros pasos hacia la satisfacción de las necesidades y aspiraciones de trabajadoras y trabajadores, medidas que, por otro lado, invertirían la relación de fuerzas en detrimento del gran capital y de las instituciones financieras. Estas medidas permitirían a los pueblos de Europa, y también al mundo entero, dominar sus medios de subsistencia, sus vidas y el proceso político. Además ofrecerían esperanzas a la juventud de Europa cuyo porvenir parece bastante sombrío, con pocos empleos, bajos salarios y ausencia de perspectivas. Por estas razones, sostener la lucha contra la deuda en Grecia, en Irlanda, en Portugal y en otros países de Europa es del interés Interés Cantidad pagada como remuneración de una inversión o percibida por un prestamista. El interés se calcula sobre la base de la cantidad de capital invertido o prestado, de la duración de la operación y del último tipo aplicado en ese momento. de trabajadoras y trabajadores, en cualquier parte donde se encuentren.

Atenas, 8 de mayo de 2011

Esta declaración fue firmada por:
• Iniciativa para una Comisión de Auditoría Griega (ELE)
• Red Europea sobre Deuda y Desarrollo (European Network on Debt and Development-Eurodad)
• Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM)
• The Bretton Woods Project, Reino Unido
• Research on Money and Finance, Reino Unido
• Debt and Development Coalition, Irlanda
• Afri - Action from Ireland
• WEED - World Economy Environment Development, Alemania
• Jubilee Debt Campaign, Reino Unido
• Observatorio de la Deuda en la Globalización, Estado español
Fuente: “Comunicado de acción Acción Título mobiliario emitido por una sociedad de acciones. Este título representa una fracción del capital social. En particular otorga a su titular (el accionista) el derecho a percibir una parte de los beneficios distribuidos (el dividendo) y de participar en las asambleas generales de la empresa. y solidaridad. Declaración de la Conferencia de Atenas sobre Deuda y Austeridad”, publicado el 18 de mayo de 2011 http://www.cadtm.org/Declaracion-de-la-Conferencia-de

Durante una discusión que tuve con Varoufakis el 9 de noviembre de 2016 en Atenas, [16] le pregunté por qué no había apoyado la iniciativa de la auditoría ciudadana de la deuda a partir de 2011. Me respondió que esa iniciativa no era buena ya que cuestionaba la legitimidad y la legalidad de la deuda. Según Varoufakis, eso no era pertinente.
Vemos que Varoufakis adoptó la posición del economista terco que solamente ve la deuda en términos de sostenibilidad financiera y de acceso a las fuentes de financiación. Su posición revela sobre todo un vicio compartido por el conjunto de los socialdemócratas y los reformistas: se niegan a admitir que las violaciones típicas al derecho cometidas por los Estados y los bancos privados puedan ser sancionadas, y de ese modo acaban reconociendo efectivamente la impunidad del capital y de sus representantes, cualesquiera que sea la naturaleza y la gravedad de sus faltas. Varoufakis no había entendido en absoluto la importancia de una auditoría ciudadana. Mientras que en su libro insiste en la importancia del movimiento de ocupación de las plazas que tuvo lugar en junio-julio de 2011 en Grecia, no captó el eco que la iniciativa de auditoría ciudadana había tenido en ese potente movimiento.
Por lo tanto, fui testigo directo del rechazo de Varoufakis a sostener la auditoría ciudadana en 2011, y constaté su capacidad para convencer a James Galbraith de que no firmara el llamamiento internacional que habíamos lanzado con Costas Lapavitsas. Después de leer atentamente el libro de Varoufakis, estoy convencido de que intervino activamente para convencer a Tsipras, al menos desde mayo-junio de 2012, de abandonar el apoyo a la auditoría de la deuda y a la reivindicación de la suspensión de sus pagos durante la realización de la misma.

En el seno de la dirección de Syriza y de los consejeros económicos de Tsipras, había varias personas clave que también se oponían a la auditoría de la deuda y a la suspensión de pagos. Yannis Dragasakis, uno de los responsables de Syriza en materia económica (nombrado vice primer ministro en los gobiernos de Tsipras I y II), tampoco era favorable, como le había declarado a Yorgos Mitralias, cuando éste había intentado convencerlo en 2010, para que apoyara el proyecto de la creación de una comisión de auditoría. Georges Stathakis, del equipo de economistas que rodeaba a Tsipras, por su lado había declarado a la prensa, en 2013, que no había ningún motivo para levantar la cuestión de la deuda odiosa Deuda odiosa Según la doctrina jurídica de la deuda odiosa, teorizada por Alexander Sack en 1927, una deuda es «odiosa» cuando reúne dos condiciones esenciales:

1.- La ausencia de beneficio para la población: la deuda no fue contraída a favor del interés del pueblo y del Estado, sino en contra de esos intereses, y/o a favor del interés personal de los dirigentes y de las personas próximas al poder.

2.- La complicidad de los prestamistas: Los acreedores sabían (o tenían la capacidad de saber) que los fondos prestados no beneficiarían a la población.

Para Sack, la naturaleza despótica o democrática de un régimen no debía tenerse en cuenta. Una deuda contraída por un régimen autoritario debe, según Sack, ser reembolsada si ésta sirve a los intereses de la población. Un cambio de régimen no autoriza el cuestionamiento de la obligación que tiene el nuevo régimen de pagar las deudas del gobierno precedente, salvo si éstas fueran odiosas.

[Extractos] del Tratado jurídico y financiero por Alexander Nahum Sack, ex profesor agregado a la Facultad de Derecho de la Universidad de Petrogrado.

A partir de esta definición «conservadora» de deuda odiosa, otros juristas y movimientos sociales, como el CADTM, ampliaron esta definición teniendo en cuenta, especialmente, la naturaleza del régimen que contrae la deuda y la consulta que se hace, o no se hace, a los parlamentos nacionales para la aprobación o la concesión del préstamo.

De manera especial, citemos la definición de deuda odiosa utilizada por la Comisión para la verdad sobre la deuda griega, que se apoya, a la vez, en la doctrina de Sack, y también en los Tratados internacionales y los principios generales del derecho internacional.

Así que una deuda odiosa responde a:

1.- Una deuda contraída en violación a los principios democráticos, que comprende el asentimiento, la participación, la transparencia y la responsabilidad, y ha sido empleada contra los más altos intereses de la población del Estado deudor, mientras el acreedor sabía, o tenía capacidad de saber, lo precedente.

O a lo siguiente:

2.- Una deuda que tiene por consecuencia negar los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de la población, mientras el acreedor sabía, o tenía capacidad para saber, lo precedente.
, ya que no representaba más que el 5 % de la deuda total. Stathakis fue ministro de Economía en el Gobierno de Tsipras I y durante un año en el Gobierno de Tsipras II, para luego ser, en septiembre de 2016, ministro de Energía y de Medio Ambiente.

 Varoufakis contra el programa electoral de Syriza de mayo-junio de 2012

A finales de 2011, Varoufakis fue contactado nuevamente por Pappas para tener una nueva entrevista.

«En nuestra segunda reunión, y en las que vinieron a continuación, me llevé una grata sorpresa: Alexis parecía cambiado. No quedaba ni rastro de la complacencia, de la obsesión con los problemas internos de Syriza y de su actitud superficial sobre el grexit. Era evidente que había hecho los deberes (…)» [17]

Después de que tuviera lugar esa segunda reunión, Varoufakis resume su posición:

«Mi propuesta para Syriza consistía en presentar a los votantes un programa claro, progresista, europeísta, no populista y dotado de lógica interna. Una base sobre la cual construir la imagen de un gobierno creíble, que es capaz de negociar (…) con la UE y el FMI (…). Cuando leí las propuestas de política económica del manifiesto de Syriza para las elecciones de 2012, mi indignación creció hasta tal punto que dejé de leerlo a las pocas páginas.» [18]

 ¿Qué contenía el programa electoral de Syriza que irritaba tanto a Varoufakis?

El programa de Syriza era claramente radical y contenía unos cuarenta puntos. El primer punto hacía referencia a la deuda y su título era el siguiente: «Auditoría de la deuda pública, renegociación de los intereses a pagar y suspensión de pagos hasta que se consolide el crecimiento económico y la creación de empleo». Entre las otras propuestas, se puede destacar, junto a una serie de medidas de urgencia para hacer frente a la crisis humanitaria: el aumento del impuesto sobre la renta hasta el 75 % sobre todas las rentas superiores a 500.000 euros anuales; el aumento del impuesto a las grandes empresas; la abolición de los privilegios financieros de la Iglesia y de los armadores; la drástica reducción de los gastos militares; el aumento del salario mínimo con el fin de llevar el nivel de vida al de antes del memorando de 2010 (o sea, 750 euros por mes); la utilización de los edificios del Gobierno, de los bancos y de la Iglesia para los sin techo; la nacionalización de los bancos; la nacionalización de las empresas públicas que fueron privatizadas en sectores estratégicos para el crecimiento del país; medidas para restaurar los derechos de los trabajadores y las trabajadoras y mejorarlos; la adopción de reformas constitucionales para garantizar la separación de la Iglesia del Estado; la realización de referéndum sobre los tratados y otros acuerdos con Europa; la abolición de los privilegios de los diputados; la supresión de la inmunidad de los ministros y la autorización de los tribunales para iniciar procesos contra los miembros del Gobierno; medidas de protección para los refugiados y migrantes; el aumento de la financiación de la salud pública para que alcance la media europea (la media europea era del 6 %, mientras que la de Grecia era del 3 %); la gratuidad de los tratamientos realizados por la sanidad pública nacional; la nacionalización de los hospitales privados; la eliminación del sector privado en el sistema nacional de salud; la retirada de las tropas griegas de Afganistán y los Balcanes; la abolición de la cooperación militar con Israel; el apoyo a la creación de un Estado palestino según las fronteras de 1967; la negociación de un acuerdo estable con Turquía y last but not least: el cierre de todas las bases extranjeras en Grecia y la retirada de la OTAN Organización del Tratado del Atlantico Norte
OTAN
Este organismo asegura a los Estados europeos la protección militar de los Estados Unidos en caso de agresión, pero, sobre todo, ofrece a los Estados Unidos la supremacía en el bloque occidental. Los países de Europa Occidental aceptaron la integración de sus fuerzas armadas en un sistema de defensa puesto bajo el mando estadounidense, reconociendo de hecho la preponderancia de los Estados Unidos. Fue fundada en 1994 en Washington, y pasó a un segundo plano acabada la guerra fría. En el año 2002 se componía de 19 miembros: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y el Reino Unido, a los que se sumaron Grecia y Turquía en 1952, la República Federal de Alemania en 1955 (sustituida por la Alemania unificada en 1990), España en 1982, Hungría, Polonia y la República Checa en 1999.
. [19]

Con ese programa Syriza, que agrega como lema «Ningún sacrificio por el euro» vio como sus votos se multiplicaban por cuatro entre 2009 y mayo de 2012, pasando del 4 % al 16 %.

El programa de Syriza de 2012 es realmente interesante y útil, ya que contiene las principales medidas a poner efectivamente en práctica. No obstante, tenía algunos puntos débiles:

—No había una jerarquización entre los 40 puntos, aunque se debería priorizar lo que un Gobierno haría primero —digamos en los primeros 100 ó 200 días—. El programa no se presentó de manera operativa, sin embargo es importante presentar una hoja de ruta precisando cómo ese Gobierno prevé realizar los objetivos fijados. En este caso, es tan importante presentar un plan A como un plan B. El plan A es el primero que se aplicará y el plan B es un recurso si varios obstáculos impidieran la realización del plan A. Por ejemplo: el plan A propone una reducción muy importante de la deuda mediante un acuerdo consensuado con los acreedores (lo que proponía el programa de Tesalónica adoptado en 2014). Si los acreedores del país rechazaran esa reducción de la deuda, se trataría de decir, en grandes líneas, qué haría el Gobierno en ese caso en el marco de un plan B (por ej.; suspensión de pagos de la deuda, auditoría de la deuda con participación ciudadana, medidas destinadas al repudio de la deuda… véase más adelante).

—Se afirmaba la necesidad de reformas constitucionales, pero sin decir si era necesario convocar elecciones generales para elegir una asamblea constituyente. Sin embargo, es muy importante pronunciarse sobre la manera de llevar a cabo esas reformas constitucionales. No es en absoluto lo mismo encontrarse con una mayoría calificada al interior del recién constituido Parlamento, que comenzar una gestión abierta a toda la sociedad y hacer una convocatoria a una asamblea constituyente.

Las elecciones de mayo de 2012 en Grecia no permitieron la constitución de un gobierno, lo que condujo a un nuevo proceso electoral en el mes de junio de 2012. Entre las dos elecciones, Tsipras avanzó 5 propuestas concretas para comenzar las negociaciones con los partidos opuestos a la Troika Troika Troika : el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (salvo Amanecer Dorado que, aunque se oponía al memorando, fue excluido):

1. La abolición de todas las medidas antisociales incluidas las reducciones de salarios y de pensiones.
2. La abolición de todas las medidas que redujeran los derechos de las y los trabajadoras/es en materia de protección y de negociación.
3. La abolición inmediata de la inmunidad de los parlamentarios y la reforma del sistema electoral.
4. La auditoría de los bancos griegos;
5. La constitución de una comisión internacional de auditoría de la deuda junto a la suspensión de pagos de la deuda hasta el fin de los trabajos de esa comisión.

Y en esas elecciones de junio, Syriza obtuvo el 26,5 % de los votos con esa línea de política radical que cuestionaba Varoufakis.

 A pesar de ese desacuerdo, Varoufakis acepta proseguir con la colaboración

Entre esas dos elecciones, Varoufakis fue nuevamente contactado por Pappas y hubo otro encuentro con Tsipras. Pappas le declara: « — ¡Te das cuenta de que, si ganamos, tú te encargarás de las negociaciones con la UE y el FMI! [20]

Después, Pappas le pide a Varoufakis que prepare un documento que explique las grandes líneas de la mejor estrategia de negociación en el caso de que Syriza ganase las elecciones del 17 de junio, tres semanas más tarde. Varoufakis se puso a trabajar esa misma noche y desarrolló la idea de que el capital de los bancos griegos debería pasar bajo control europeo.

Según Varoufakis, convenía transformar a «los contribuyentes europeos en dueños de los bancos griegos. De esta forma, los bancos dejarían de estar bajo la cobertura del Estado griego, y disfrutarían del aval de los ciudadanos europeos, mientras las instituciones de la Unión Europea asumirían su gestión en representación suya. Esta era la única forma de volver a recuperar la confianza en los bancos.» [21] Como ya indicamos en el primer capítulo, al proponer la transferencia a la Unión Europea de las acciones de los bancos del país en manos de los poderes públicos griegos, Varoufakis daba otro dramático paso hacia el abandono completo de la soberanía. Al otorgar el control de los bancos griegos a las instituciones europeas, nuestro ministro les estaba ofreciendo un medio más para controlar totalmente la economía del país y la financiación del Estado.

Y agregaba: «En la segunda parte de mi propuesta, el pago de los plazos pendientes de la deuda pública griega a la Unión Europea y al FMI, que iban a cuenta de los dos rescates, estarían condicionados a la recuperación económica del país. (…) Esta era la única forma de conceder una nueva oportunidad a la economía griega.» [22]

Es importante precisar que para Varoufakis la suspensión de pagos de la deuda propuesto formaba parte de la negociación. Esa suspensión debía estar autorizada por los acreedores y no constituir un acto soberano y unilateral.

Con respecto a este tema, se tiene que mencionar una discusión con Tsipras durante un encuentro posterior en la sede del partido.
«—¿Me estás pidiendo que entregue los bancos griegos a inversores extranjeros? ¿Cómo voy a vender esa idea en Syriza? le preguntó Tsipras durante su encuentro.
—Sí, eso es precisamente lo que deberías hacer
(…)
»Alexis lo entendía. Pero una cosa es que lo entendiera y otra que le gustara. En concreto, porque la postura natural del Comité central de Syriza pasaba por nacionalizar los bancos.» [23]

Tsipras objetó, de todas maneras, «que sin ningún control sobre los bancos comerciales que operaban en el interior de Grecia, era imposible que el futuro gobierno fuera capaz de aplicar una política industrial,o un plan de desarrollo y reconstrucción. O sea, que no se imaginaba al Comité central de Syriza pasando por el aro. (…)» [24]

Varoufakis, viendo que Tsipras le había marcado un gol le replicó «Como verdaderos internacionalistas, como europeístas progresistas, deberíamos apropiarnos de esos bancos en quiebra y quitárselos a sus corruptos propietarios griegos, para entregárselos a los europeos de a pie, a esos mismos ciudadanos europeos que están inyectando su dinero en esos bancos.» [25]

Los contactos descritos por Varoufakis tuvieron lugar después de las elecciones generales que se celebraron el 6 de mayo de 2012. Dada la imposibilidad de constituir un Gobierno, se convocaron nuevas elecciones para el 17 de junio de 2012.

Varoufakis explica que cuando se enteró del discurso de Tsipras del 24 de mayo en el que detallaba la política económica de Syriza, se dio cuenta del abismo que separaba lo que se proponía de lo que, concretamente, se podía poner en marcha en la zona euro. «Dediqué una hora a escribir un largo y mordaz correo electrónico a Alexis y Pappas en el que subrayaba (…) todos los defectos de construcción de sus promesas (…).» [26]

 El giro a la derecha de Tsipras y su acercamiento a Varoufakis

Ahora, aporto mi contribución al relato de Varoufakis, de acuerdo al contacto directo que tuve con Tsipras en octubre de 2012. En el espacio de algunos meses, el compromiso de llevar a cabo una auditoría concreta de la deuda, y suspender el pago durante su realización, fue desapareciendo progresivamente del discurso de Tsipras y de otros dirigentes de Syriza. Todo eso se hizo con mucha discreción y la quinta medida propuesta por Tsipras en mayo de 2012 fue reemplazada por la propuesta de reunir una conferencia europea para, especialmente, reducir la deuda griega.

Durante una entrevista con Tsipras, en octubre de 2012, mis dudas sobre su cambio de orientación fueron confirmadas. Dos días antes, The Wall Street Journal había publicado las notas secretas de la reunión del FMI del 9 de mayo de 2010, que indicaban explícitamente que una decena de miembros de la dirección del FMI —formada por 24 miembros— estaba en contra del memorando, ya que asumían que no iba a funcionar puesto que era un rescate de los bancos franceses y alemanes y no un plan de ayuda a Grecia. [27] Se lo dije a Tsipras y a su asesor económico: Tenéis allí un argumento fuertísimo para luchar contra el FMI, porque si se tiene la prueba de que el FMI sabía que su programa fracasaría y sabía que la deuda no era sostenible, tenemos el material que nos permite llevar adelante la campaña sobre la ilegitimidad y la ilegalidad de la deuda.» Tsipras me respondió: «Pero, escucha…. El FMI se distancia de la Comisión Europea.» Me di cuenta de que se le había metido en la cabeza que el FMI podría ser un aliado de Syriza en caso de que accediera al gobierno.
También le dije a Tsipras que había constatado que ya no hablaba de las cinco propuestas que había avanzado como prioritarias después de las elecciones de 2012, y que la cuestión de la auditoría de la deuda tampoco era prioritaria. Me respondió, sin ninguna convicción, que mantenía esas cinco propuestas y que no era necesario preocuparse sobre eso.

Al día siguiente, el 6 de octubre de 2012, Alexis Tsipras y yo dimos una conferencia pública ante 3.000 personas durante el primer festival de la juventud de Syriza. Me di cuenta de que mi discurso, que insistía en la necesidad de adoptar una orientación radical a escala europea, no le gustaba. [28]

Estoy convencido de que fue después de las elecciones de mayo-junio de 2012 que Tsipras y Pappas realmente apostaron por Varoufakis para que formara parte de un gobierno. Hasta ese momento, lo trataban para obtener ideas y luego reflexionar ambos sobre la forma de emanciparse de las decisiones elaboradas colectivamente en Syriza.

Desde aquel momento, Varoufakis se comprometerá con Tsipras en forma más estrecha. En mayo de 2013, en Atenas, Varoufakis conoció al equipo de economistas de Tsipras: «Además de contar con Pappas y Dragasakis, ministro de Finanzas en la oposición, el grupo se cerraba con dos diputados de Syriza que ya conocía y con quienes mantenía una buena relación: Euclide Tsakalotos, un querido colega de la Universidad de Atenas, y Georges Stathakis, profesor de Economía en la Universidad de Creta.» [29]

En esa reunión, les explicó la propuesta de programa que Tsipras le había pedido.
«El ambiente en la sala desprendía un considerable entusiasmo; una circunstancia que confirmaba que mis esfuerzos anteriores para disuadir a Alexis de que convirtiera el grexit en su objetivo político, o de que lo blandiera como amenaza, no habían sido en vano. Sin embargo, perdí muchos amigos de Syriza y de toda la izquierda. Nunca me perdonaron que eliminara el grexit de los objetivos políticos de Syriza, pero, por el contrario, el círculo íntimo de Alexis dedicado a las cuestiones económicas sí estaba dispuesto a encontrar una solución viable dentro de la eurozona.» [30]

Varoufakis insiste en el rechazo del grexit y se calla sobre la prosecución o no del pago de la deuda, y también de la auditoría de la misma. Pero continuar o no continuar con el reembolso de la deuda era la cuestión central a la que se debía absolutamente responder.

 ¿Una nueva «conferencia de Londres»?

Retomo un testimonio personal que tiene que ver con la segunda reunión de trabajo que tuve con Tsipras. Una de las iniciativas que deseaba emprender Alexis Tsipras era la convocatoria de una gran conferencia internacional sobre la reducción de la deuda, en Atenas en marzo de 2014. Tsipras, bajo la presión de Sofia Sakorafa, diputada de Syriza desde 2012, se reunió de nuevo conmigo a fines de octubre de 2013. El encuentro se celebró en Atenas, en su despacho de diputado en el recinto del Parlamento griego. En esa reunión me pidió que contribuyera a la celebración de esa conferencia, y que convenciera a una serie de personalidades internacionales para que respondieran afirmativamente a la invitación. Confeccioné una lista de participantes que discutimos entre Alexis Tsipras, Sofia Sakorafa y Dimitri Vitsas, secretario general de Syriza en ese momento. Había propuesto que se invitara a personalidades como Rafael Correa, Diego Borja (ex director del Banco Central Banco central Entidad que, en un Estado, se encarga generalmente de la emisión de billetes de banco y del control del volumen de moneda y crédito. En España es el Banco de España quien asume dicho rol, bajo el control del Banco Central Europeo (BCE, ver más abajo).

El Banco Central de un país gestiona la política monetaria y tiene el monopolio de la emisión de la moneda nacional. Proporciona moneda a los bancos comerciales a un precio determinado por las tasas directoras, que son fijadas por el proprio banco.
de Ecuador), Joseph Stiglitz, Noam Chomsky, Susan George, David Graeber, Naomi Klein, así como a miembros de la comisión de auditoría de la deuda ecuatoriana que habían trabajado conmigo en 2007 y 2008. Me di cuenta de que, de la lista propuesta, Rafael Correa no le interesaba para nada, en cambio habría querido al expresidente de Brasil, Lula, y a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. Para Tsipras, Ecuador era demasiado radical. Y, por supuesto, quería a Joseph Stiglitz y a James Galbraith, lo que estaba totalmente justificado. Sin embargo, en su cabeza, todo eso no era para constituir una comisión de auditoría, sino para convocar a los países miembros de la Unión Europea a una conferencia europea sobre la deuda, a imagen y semejanza del acuerdo de Londres de 1953, cuando los vencedores de la Segunda Guerra Mundial concedieron una reducción de deuda muy importante a Alemania del Oeste y unas condiciones de pago muy ventajosas. Le dije que no había ninguna posibilidad de que se pudiera realizar. Como dirigente de Syriza, tenía toda la legitimidad para avanzar ese plan A, pero era impensable que Draghi, Hollande, Merkel, Rajoy y cia. lo consintieran. Le dije que era necesario un plan B en el que debía haber una comisión de auditoría de la deuda. También lo declaré ante la prensa griega. Aquí tengo un extracto de una entrevista que me hicieron y que publicó El diario de los Redactores, próximo a Syriza, en octubre de 2014.

El periodista me había preguntado qué pensaba de la conferencia europea sobre la deuda que proponía Alexis Tsipras, basándose en la conferencia de Londres de 1953, y le respondí:

«Se trata, por supuesto, de una demanda legítima (…) pero no podréis convencer a los gobiernos de las principales economías europeas y a las instituciones de la UE a hacerla. Mi consejo es el siguiente: la última década nos ha mostrado que podemos llegar a soluciones equitativas aplicando actos soberanos unilaterales. Es necesario desobedecer a los acreedores que reclaman el pago de una deuda ilegítima e imponen políticas que violan los derechos humanos fundamentales, que incluyen los derechos económicos y sociales de las poblaciones. Pienso que Grecia tiene argumentos sólidos para actuar ya mismo, para formar un gobierno que apoyado por la ciudadanía exploraría las posibilidades en esa dirección. Un gobierno popular y de izquierdas podría organizar un comité de auditoría de la deuda con una amplia participación ciudadana, que permitiría determinar qué parte de la deuda es ilegal y odiosa, suspendería unilateralmente los pagos y repudiaría luego la deuda identificada como ilegítima, odiosa y/o ilegal.» [31]

Finalmente, Alexis Tsipras me propuso preparar con él y con Pierre Laurent, presidente en ese momento del Partido de la Izquierda Europea, una conferencia europea en la que uno de los temas fuera la deuda. Se debería realizar en Atenas en marzo de 2014. Eso no se pudo concretar porque durante una reunión celebrada en Madrid en diciembre de 2013, el Partido de la Izquierda Europea decidió convocar una conferencia en Bruselas, en lugar de Atenas, en la primavera de 2014. En esa conferencia de Bruselas, que tuvo muy poca repercusión, estaban presentes entre otros Alexis Tsipras, Pierre Laurent, así como Gabi Zimmer (miembro de Die Linke y presidenta del grupo parlamentario de la GUE/NGL en el Parlamento europeo). Allí participé como conferenciante en un panel con Euclide Tsakalotos, que se convertiría en ministro de Finanzas de Alexis Tsipras a partir de julio de 2015. [32] Me di cuenta en ese momento de que Tsakalotos no era en absoluto favorable a un plan B que contemplara la deuda, los bancos, la fiscalidad. Su plan era negociar a cualquier precio con las instituciones europeas para obtener una reducción de la austeridad sin recurrir a la suspensión de pagos de la deuda ni a la auditoría. Durante esa conferencia, reiteré mi argumento a favor de un plan B, que debía incluir la auditoría y la suspensión de pagos de la deuda.La discusión sobre la necesidad de un plan B no proviene de 2015, puesto que se remonta claramente a 2013-2014. El núcleo dirigente alrededor de Tsipras decidió excluir la preparación de un plan B y se aferró a un plan A irrealizable.

 La continuación de las discusiones con el equipo de Tsipras en 2014

«Ese mes de junio, de regreso en Grecia para pasar el verano, me reuní con Alexis y su equipo económico para advertirles de una nueva amenaza.» [33] Varoufakis explica que los puso en guardia contra la acción que el BCE BCE
Banco central europeo
El Banco Central Europeo es una institución radicada en Fráncfort, creada en 1998. Los países de la zona euro* le transfirieron sus competencias en materia monetaria y su funcióin oficial es el de asegurar la estabilidad de precios (luchar contra la inflación) en dicha zona. Sus tres órganos de decisión (El Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) están compuestos por los gobernadores de los bancos centrales* de los países miembros y/o de “reconocidos” especialistas. Sus estatutos le hacen “independiente” políticamente pero está directamente influenciado por el mundo financiero.
preveía hacer a partir de comienzos de 2015: cerrar el grifo de la liquidez a los bancos de algunos países de la zona euro y sólo abrirlo para una liquidez de urgencia. Y eso apuntaba especialmente a Grecia.

«Un par de días después, Alexis, Pappas y yo nos volvimos a encontrar.
—¿Te das cuenta de que eres la única persona que puede supervisar la implementación de la estrategia de negociación que estás proponiendo? me preguntó Pappas. —¿Estás preparado para algo sí?»

Varoufakis continúa: «Una semana después, Wassily Kafouros, un querido amigo al que conocí cuando estudiaba en Inglaterra, consiguió que mis reservas fueran en aumento. Me preguntó si yo era la única persona que no sabía que Dragasakis era una figura muy cercana a los banqueros.
»— ¿Dónde están tus pruebas, Wassily?
—No tengo pruebas— reconoció— pero todo el mundo sabe que su especialidad, incluso en sus tiempos en el partido Comunista, siempre ha sido tener bien cerca a los banqueros.
Asumí que la acusación no era cierta….» [34]

Varoufakis demostraba claramente su desconocimiento de Syriza y de sus dirigentes. Efectivamente, Dragasakis había mantenido desde hacía años estrechas relaciones con los banqueros. El propio Dragasakis había sido administrador de un banco comercial mediano. De alguna manera, era el puente entre Tsipras y los banqueros. Syriza, era una formación nueva y, por lo tanto, con líderes políticos que tenían relativamente poco arraigo en las esferas del Estado —contrariamente al PASOK, cuya historia está ligada a la República y a la gestión de los asuntos de Estado—. Mientras que antes de enero de 2015, no había nadie entre los dirigentes de Syriza que hubiera ocupado una función dentro del Estado, el único que había sido ministro en un momento dado, durante algunos meses en 1989- 1990 era… Dragasakis (viceministro de Economía hasta abril de 1990). Fue en un gobierno de coalición entre la derecha de Nueva Democracia, el PASOK y la coalición Synaspismos, de la que el Partido Comunista (KKE) formó parte de 1989 hasta 1991. En esa época Dragasakis era miembro del Comité Central del KKE. Este hombre, que se oponía claramente a que se tocaran los intereses de los bancos privados griegos, [35] también se oponía a la auditoría de la deuda y a una suspensión de pagos, siendo favorable al mantenimiento de Grecia dentro de la zona euro.

En agosto de 2014, Varoufakis acaba compartiendo sus dudas sobre Dragasakis.
«—Escucha, Alexis, oí decir que Dragasakis mantiene estrechas relaciones con los bancos. Y, en forma más general, que hará como que encuentra una salida, mientras que lo que busca es mantener el statu quo.
—No, me respondió de inmediato. Miró a lo lejos hacia el Peloponeso antes de volverse hacia mí y soltarme:
— No, no lo pienso. Es bueno.
»Me quedé desconcertado por su laconismo. ¿Sería porque también tenía dudas pero prefería creer en la probidad de un camarada de más edad? ¿Era una manera de ignorar el problema? Todavía hoy no lo sé. En ese momento me dijo que yo no tenía elección: de todas maneras, tendría un papel esencial en las negociaciones.» [36]

Varoufakis confirma que Tsipras podía contar con él pero le planteaba una condición: quería poder intervenir en la elaboración del programa económico de Syriza antes de las elecciones. Y Tsipras aceptó.

 Varoufakis contra el programa de Tesalónica de septiembre de 2014

«Un mes después, al volver a Austin, las noticias decían que Alexis acababa de dar un gran discurso en Tesalónica, en el que había hecho un resumen de la política económica de Syriza. Patidifuso, conseguí una copia y me puse a leerlo. Una oleada de nauseas e indignación me revolvió las tripas.» [37] Varoufakis hizo una declaración pública para criticar duramente el programa y esperaba que eso pusiera fin a su colaboración con Tsipras.

Pero se produjo un giro imprevisto: Pappas le telefoneó, alegre como un pajarito como si nada pasara, para proponerle un nuevo encuentro. Varoufakis expresó su sorpresa y Pappas le respondió: «—No ha cambiado nada—respondió con aire despreocupado—Tú eres quien va a confeccionar el auténtico programa económico. El “Programa de Tesalónica” era una especie de grito de guerra para nuestras tropas. Eso es todo.» [38]

Varoufakis consintió, bajo esas condiciones, continuar la colaboración y terminaría por aceptar convertirse en ministro de Finanzas. Explica que en la reunión durante la cual dio su consentimiento, se produjo el siguiente intercambio:

«— Como sabéis— dije— tengo serias reservas sobre el Programa de Tesalónica. De hecho, no tengo la más mínima consideración por él (…)»
» Como era de esperar, Pappas se sumó a la conversación para insistir en que el «Programa de Tesalonica» no me comprometía en absoluto.
—Ni siquiera eres militante de Syriza–señaló.
—¿Pero no sería lógico que me afiliara si voy a ser vuestro ministro de Finanzas?–pregunté.
» Alexis me interrumpió con una estudiada respuesta:
—No, en ningún caso. No quiero que te conviertas en militante de Syriza. Tienes que quedarte al margen, sin estar atado al tortuoso proceso de decisión colectiva de nuestro partido.» [39]

Varoufakis era un electrón libre, sin influencia en Syriza (no era miembro del partido). Tsipras consideraba que podría, en caso de necesidad, pedirle la dimisión sin provocar grandes revuelos en el partido. El perfil de Varoufakis correspondía al casting definido por Tsipras y Pappas: economista universitario, brillante, buen comunicador, manejando la provocación y la conciliación con una sonrisa, que se expresa perfectamente en inglés.

Alexis Tsipras decidió funcionar en petit comité, a espaldas de su propio partido, más que poner en práctica una línea política decidida de manera colectiva en el seno de Syriza y aprobada democráticamente por la población griega. Nombrar a Yanis Varoufakis ministro de Finanzas y recomendarle no ser miembro de Syriza correspondía a una lógica de gobernanza tecnocrática según la cual la responsabilidad de Varoufakis no podría comprometerse ni ante Syriza ni ante los electores griegos, sino únicamente ante Alexis Tsipras y su pequeño círculo. Es evidente que la falta de participación popular y de mecanismos democráticos en la elaboración de la orientación política iba en contra de la necesidad, para un Gobierno de izquierda, de llamar a la movilización popular con el fin de poner en práctica el programa político radical bajo el que se eligió el gobierno. El recordatorio de los acontecimientos que se sucedieron entre 2011 y fines de 2014 es indispensable para comprender lo que pasó después de la victoria electoral de Syriza en enero de 2015.


Notas

[1Yanis Varoufakis, Comportarse como adultos. Mi batalla contra el establishment europeo, Ediciones Deusto, Barcelona, 2017, capítulo 3, p. 93.

[2Esta promesa de Syriza constituía una prioridad del programa electoral del partido en mayo-junio de 2012 y en enero de 2015. Para Syriza, se trataba de poner fin al 2º memorando en curso de ejecución y de reemplazarlo por un plan de reconstrucción nacional con un objetivo principal de responder a la crisis humanitaria.

[3Opus cit., capítulo 3, pp. 94-95

[4Opus cit., capítulo 3, p. 96

[5Opus cit., capítulo 3, p. 96

[6James K. Galbraith envió una carta a Varoufakis en la que escribió: «… la solución la tenemos enfrente de nosotros desde el comienzo: billetes de euro sellados. Solo se necesita una máquina para sellar. Incluso lo podríamos hacer a mano; la marca no tiene por qué ser muy sofisticada. (…) ¿De dónde vienen esos billetes de euro? En mi mensaje anterior, dejé entender que el Banco Central Europeo podría simplemente proveerlos, lo que está en sus competencias y probaría su buena voluntad. Pero supongamos que rechaza hacerlo. En ese caso los cofres del Banco Central de Grecia contienen ¬–me consta– 19.000 millones de billetes de euro. Me respondiste que meter mano en esos euros era como robar al BCE. Pero, en realidad, eso no es exactamente cierto.» Véase el texto de esta carta en James K. Galbraith, Welcome to the Poisoned Chalice: The Destruction of Greece and the Future of Europe », Yale University Press, New Haven & London, 2016.

[7Opus cit., p. 97.

[8Idem.

[9Éric Toussaint entrevistado por Leonidas Vatikiotis para la revista griega «Epikaira»: «Abrid los libros de contabilidad de la deuda pública!», 10 de diciembre de 2010, http://www.cadtm.org/Ouvrez-les-livres-de-compte-de-la

[10En 2011, Ethnos tis Kyriakis, de centro-izquierda, era el tercer diario griego en cuanto al tiraje (100 000 ejemplares).

[11Se puede consultar en griego: ΣχόλιαΓιάνης Βαρουφάκης Debtocracy: Γιατί δεν συνυπέγραψα, publicado el 11 de abril de 2011 http://www.protagon.gr/?i=protagon.el.article&id=6245

[12Véase con respecto a Debtocracy : Video «Deuda: los Griegos y la Deudocracia», publicado el 20 de julio de 2011 http://www.cadtm.org/Deuda-los-Griegos-y-la-Deudocracia

[13Véase la presentación de mi charla: Éric Toussaint, Greece: Symbol of Illegitimate Debt, publicada el 12 de marzo de 2011, http://www.cadtm.org/IMG/pdf/Debt_Crisis_Athens_SITE_March2011_EricToussaint.pdf. Las principales propuestas que se extraen de mi exposición están en el texto: Éric Toussaint, «Ocho propuestas urgentes para otra Europa», publicado el 24 de abril de 2011, http://www.cadtm.org/Ocho-propuestas-urgentes-para-otra

[14Elena Papadopoulou y Gabriel Sakellaridis (eds.), The Political Economy of Public Debt and Austerity in the EU, Nissos Publications, Atenas, 2012, 290 p., ISBN: 9-789609-535465. Es útil reproducir el índice de este interesante libro porque los nombres de actores claves de Syriza los encontramos ahí:
Elena Papadopoulou, Gabriel Sakellaridis (Gabriel S. fue portavoz del grupo parlamentario de Syriza en 2015. Renunció en diciembre de 2015 en desacuerdo con la aplicación del tercer memorando. Actualmente, ya no es miembro de Syriza).
Introducción
Sección 1: Understanding the European Debt Crisis in a Global Perspective
George Stathakis (George S. ha sido ministro de Economía y, actualmente, es ministro de Energía y Medio Ambiente en el segundo gobierno de Tsipras. Formaba parte del ala derecha de Syriza y se oponía totalmente a la auditoría de la deuda griega. A finales de 2015, la prensa reveló que había omitido incluir 1,8 millones de euros y 38 bienes inmobiliarios en su ‘declaración de patrimonio’: The World Public Debt Crisis.
Brigitte Unger: Causes of the Debt Crisis: Greek Problem or Systemic Problem?
Euclide Tsakalotos (ministro de Finanzas desde julio de 2015): Crisis, Inequality and Capitalist Legitimacy.
Dimitris Sotiropoulos: Thoughts on the On-going European Debt Crisis: A New Theoretical and Political Perspective.
Sección 2: The Management of the Debt Crisis by the EU and the European Elites.
Marica Frangakis: From Banking Crisis to Austerity in the EU - The Need for Solidarity.
Jan Toporowski: Government Bonds and European Debt Markets.
Riccardo Bellofiore: The Postman Always Rings Twice: The Euro Crisis inside the Global Crisis.
Sección 3: Facets of the Social and Political Consequences of the Crisis in Europe.
Maria Karamessini: Global Economic Crisis and the European Union - Implications, Policies and Challenges
Giovanna Vertova: Women on the Verge of a Nervous Breakdown: The Gender Impact of the Crisis. Elisabeth Gauthier: The Rule of the Markets: Democracy in Shambles.
Sección4: The PIGS as (Scape)Goats.
Portugal - Marianna Mortagua
Ireland - Daniel Finn
Greece - Eric Toussaint
Spain - Javier Navascues
Hungary - Tamas Morva
Sección 5: Overcoming the Crisis: The Imperative of Alternative Proposals.
Yannis Dragasakis (vice primer ministro del primero y del segundo gobierno de Tsipras): A Radical Solution only through a Common Left European Strategy.
Kunibert Raffer: Insolvency Protection and Fairness for Greece: Implementing the Raffer Proposal.
Pedro Páez Pérez: A Latin-American Perspective on Austerity Policies, Debt and the New Financial Architecture
Nicos Chountis (ex viceministro de Relaciones con las instituciones europeas en el primer gobierno de Tsipras, fue despedido por Tsipras por su rechazo a la capitulación y, desde septiembre de 2015, es eurodiputado por Unidad Popular): The Debt Crisis and the Alternative Strategies of the Left.
Yanis Varoufakis (ministro de Finanzas desde enero a julio de 2015): A Modest Proposal forOvercoming the euroCrisis.
Sección 6: The Crucial Role of the European Left - Political Interventions.
Alexis Tsipras: A European Solution for a European Problem: The Debt Crisis as a Social Crisis.
Pierre Laurent: People Should Not Pay for the Crisis of Capitalism.El libro está disponible en PDF en : http://www.cadtm.org/Public-Debt-and-Austerity-in-the.

[15Nadia Valavani es una personalidad pública griega respetada, especialmente por el coraje del que hizo prueba en la lucha contra la dictadura de los coroneles. Sobre Nadia Valavani, véase la carta que publicó a principios de 2025 en la que repasa la experiencia de Syriza en el gobierno en 2015 y las opciones a las que se enfrenta el gobierno «Un gran texto de Nadia Valavani* sobre el primer gobierno de Tsipras» por Yorgos Mitralias https://www.cadtm.org/Un-grand-texte-de-Nadia-Valavani-sur-le-premier-gouvernement-Tsipras publicado el 12 febrero 2025.

[16Daniel Munevar también participó en esta discusión. Formó parte de los consejeros de Varoufakis cuando éste era ministro de Finanzas. (Véase el próximo artículo)

[17Yanis Varoufakis, Opus cit., capítulo 3, p. 98.

[18Opus cit., capítulo 3, p. 102.

[19Traducción al castellano del programa de 40 puntos de Syriza en inglés: http://links.org.au/node/2888

[20Opus cit, capítulo 3, p. 104.

[21Opus cit, capítulo 3, pp. 105-106.

[22Opus cit, capítulo 3, p. 106.

[23Opus cit, capítulo 3, p. 108.

[24Opus cit, capítulo 3, p. 109.

[25Opus cit., capítulo 3, p. 109.

[26Opus cit., capítulo 3, p. 110.

[27Documentos secretos del FMI sobre Grecia con comentarios de Eric Toussaint (CADTM, publicados el 20 de enero de 2017, http://www.cadtm.org/Documentos-secretos-del-FMI-sobre

[28Véase “Eric Toussaint: Hoy el pueblo griego se halla en el epicentro de la crisis del capitalismo», publicado el 23 de octubre de 2012, http://www.cadtm.org/Eric-Toussaint-hoy-el-pueblo

[29Opus cit., capítulo 3, p. 128.

[30Idem.

[31Véase, Éric Toussaint: «El llamamiento de Alexis Tsipras a una Conferencia Internacional sobre la deuda es legítimo», publicado el 29 de octubre de 2014, http://www.cadtm.org/Eric-Toussaint-El-llamamiento-de

[32Euclide Tsakalotos, quien en 2014 era profesor de Economía en el Reino Unido, reemplazó a partir del 6 de julio de 2015 a Varoufakis como ministro de Finanzas, hasta el 27 de agosto de 2015. Ocupó también ese cargo en el gobierno Tsipras II desde el 23 de septiembre de 2015 hasta el 9 de julio de 2019.

[33Opus cit., p.136

[34Opus cit., p.138-139

[35En una entrevista que le hizo el diario Avgi desde los primeros días del gobierno de Tsipras, a fines de enero de 2015, Yannis Dragasakis afirmó que los intereses de los accionistas privados de los bancos no se verían afectados: «el gobierno no perjudicará los intereses de los accionistas privados, estamos abiertos a propuestas» Fuente: Y. Dragasakis «Del diálogo sin pruebas de esfuerzo, pero el memoranda acabado» 28 de enero de 2015, , http://www.avgi.gr/article/5265370/dragasakis-meta-ti-suskepsi-sto-maximou-dialogos-xoris-tsampoukades-alla-to-mnimonio-exei-lixei-video-

[36Opus cit., capítulo 4, p. 141.

[37Opus cit., capítulo 4, pp. 141-142.

[38Opus cit., capítulo 4, p. 144.

[39Opus cit., pp. 158-159

Eric Toussaint

doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
Es autor de diversos libros, entre ellos: Banco Mundial. Una historia crítica, El Viejo Topo, 2022 Capitulación entre adultos. Grecia 2015: Una alternativa era posible, El Viejo Topo, Barcelona, 2020; Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Ha sido miembro de la Comisión de Auditoria Integral del Crédito (CAIC) del Ecuador en 2007-2011.
Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015.

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